Mi hermano dice que ver películas de Lars Von Trier es de gafapastas (que para él viene a significar lo mismo que decir de perdedores). Seguramente es cierto. Aunque no me importa mucho.
Lars Von Trier resulta tan sádico con sus protagonistas femeninas que la cosa tiene su encanto. Convierte a mujeres en mártires. Las tortura y retuerce hasta tal extremo que el sufrimiento que padecen se confunde a veces con locura, y todo el mundo sabe que de ésta a la experiencia religiosa el trecho es más bien corto. Como en Rompiendo las olas. Con películas como ésta nuevamente todo el mundo sabe, o si no debería saberlo, que las emociones extremas molan.
Rompiendo las olas tiene un poco que ver con Ordet, una película de Dreyer que me gusta mucho; en ambas los individuos más supuestamente afines a la religión son los que se muestran más incapaces de creer en milagros, o incluso de experimentar algo de fe. Los que son tenidos por locos, sin embargo, son más proclives a poseer aún esperanza. O sea, que los que se consideran creyentes correctos son en realidad unos hipócritas.
Ahora dicen que Lars Von Trier está filmando una historia de terror con un título que promete mucho (Anticristo), para abarcar algún género más aparte del melodrama tristísimo. De todos modos yo espero volver a ver a una pobre chica sufriendo por su culpa. En este caso a Charlotte Gainsbourg, que en La ciencia del sueño me parecía muy guapa. También saldrá Willem Dafoe, que éste sí que es terrorífico, por encontrarse en el polo opuesto de Charlotte.
Tags: amor, cine, drama, Dreyer, la palabra, Lars Von Trier, mártir, Ordet, Rompiendo las olas, sadismo
10 Noviembre 2008 a 10:56 am
glamourama?…
lo buscaré
lars von trier y los gafa pastas….jjj
para mi gafa pasta con la esperiencia de q en el festival de cine independiente de gijon parece un disfraz obligatorio…un gafa pasta significa en ese mundillo aquel que quiere aparentar q sabe de cine gracias a sus pintas
gracias a dios tambien hay gente con gafas de pasta q sabe de cine y no va de guachi
en cuanto a lars….hay momenstos de sobrada total, es lo q tiene qerer llevar el teatro al cine(dogville y amitiville), nos mete una cuarta pared q me es dificil atravesar, aunque siempre mete muchas cosas buenas como la camara digital en mano
un saludo
10 Noviembre 2008 a 11:58 am
La enfermedad de Lars Von Trier no es de conocimiento público pero es un hecho que este hombre no está bien. Y lo digo justificadamente y de forma especial después de ver Dogville … aunque bien pensado, me tuvo allí, enganchado, esperando el final, acto tras acto … Bueno a lo práctico. M’agrada’t el teu blog i si el meu t’ha servit d’alguna cosa, ja saps a on estem. Ah! por cierto mis gafas también son de pasta.
10 Noviembre 2008 a 12:39 pm
Sí, coincido, coincido. Él en sí es bastante repugnante, pero no más que otros directores menos criticados. Lo de Dogville ya es que no tiene nombre… ¿y qué me decís de esa tontería de dividir las películas en capítulos? Aunque yo creo que su mayor problema no es la arrogancia, sino la misoginia. Aun así sigo pensando que sus méritos tiene.
¡Saludos!
31 Julio 2009 a 9:10 pm
Que significa la escena final de Breaking the waves?